Que busques tu lugar con humildad es un don que no todos tienen. No es fácil dejarse enseñar, ni saber escuchar y mucho menos, poner la voluntad en manos de otra persona, - en tu caso, en Mí-, para guiarte por un camino que no es sencillo pero que te ayudará a conocerte mejor, a saber de tus límites y a vivir tu sexualidad en plenitud, sin tabúes.


